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Las Críticas / Un balance
 
Mural, 26 de marzo de 2004  
 
Las Críticas / Un balance.

Por Hugo Hernández

 

La Muestra acabó, ¿y qué fue lo que nos dejó? Horas y horas de cine, páginas llenas de palabras, muchas pachangas, hartas borracheras... y una incómoda cruda.

La proliferación de secciones y la multiplicación de premios diversifican el evento, pero no distraen la atención de lo que al final es el asunto en el que es pertinente y urgente aterrizar: el cine mexicano. La Muestra sigue siendo su mejor termómetro, por lo que es posible constatar que nuestra cinematografía no tiene fiebre, no convulsiona, ni tiene escalofríos. En resumen, que por acá seguimos sin que pase ni quede gran cosa.

Al momento de hacer un balance de la Sección Oficial se impone una jerarquización consciente. Rescato un debut y una confirmación. Fernado Eimbcke nos entrega en Temporada de Patos la propuesta más redonda de la Sección. Es posible ver ahí no sólo una aspiración de cine, una concepción del cine, sino su materialización cabal y exitosa. Su cinta no sólo es meritoria en comparación con lo que vimos en competencia, es una buena película en cualquier contexto, y punto. Beto Gómez ya nos había contagiado su entusiasmo. En su tercer largometraje asistimos a la confirmación de un director que tiene objetivos claros y es congruente con ellos. Lo de Beto es cine de personajes, de ambientes. Es sensible al lugar en el que filma y tiene el ojo y el oído para incorporarlos a la historia que quiere y le apasiona contar. El espectador baja la guardia, y si no se engancha con la historia por lo menos se entretiene y se divierte. Su Puños Rosas es una aspiración de cine fronterizo que resulta cuestionable desde la sicología,que presenta algunos baches, que retoma folclóricos lugares comunes (la loca llamada a ser bufón, por ejemplo) y que tiene un desenlace predecible. Pero se agradece la frescura.

El cine digital es un paquete más bien decepcionante. Con excepción de Sobreviviente, de Jesús Magaña, y menos @festivbercine.ron, de Gabriel Retes, el digital no tiene hasta ahora más justificación que la presupuestal. Uno esperaría que las propuestas que tienen como sustrato esta maravilla tecnológica apuntarían a diferentes narrativas, a otras formas de contar. Pero aún no es el caso. Los veteranos la utilizan, pero avanzan poco: El Misterio de los Almendros, de Jaime Humberto Hermosillo, es hasta complaciente; Retes confirma que no sabría cómo dejar de ser Retes, por lo que hace gala del egocentrismo y oportunismo que le caracterizan.

Al margen, porque de entrada se asume como una propuesta marginal, estaría Adán y Eva (Todavía), de Iván Ávila. Su cinta sacude los parámetros habituales de acercamiento al cine (y al arte en general) porque se inscribe en una estética que nació como una reacción, que existe para provocar, y que a falta de un mejor nombre calificaría como "punk". Su cinta es voluntariamente excesiva, incómoda: en la primera hora la lentitud y la sordidez trabajan como elemento de desagrado, el que consiguen más temprano que tarde. Por eso el espectador toma distancia; para cuando las cosas mejoran, en la última media hora (que es hasta luminosa), uno ya tiene el ánimo maltratado. Pero vale la pena ir más allá de esta primera impresión, pues alcanzo a percibir aquí una propuesta orgánica. Adán y Eva pone en la mesa cuestiones no resueltas como la asimilación de la diversidad o, por lo menos, la tolerancia a ella.

Las Lloronas es un debut que deja tantas certezas como dudas. Es posible apreciar en Lorena Villarreal a una cineasta que tiene la capacidad para resolver con acierto episodios aislados, pero tiene una confusión tonal que afecta al todo (lo que comienza como terror, deriva en humor negro y aterriza en melodrama, sin solución de continuidad). Con relación a Un Amor Silencioso, de Federico Hidalgo, no hay mucho que decir: silenciosa es, y al silencio aspira.

En general, las cintas que conformaron la Sección Oficial permiten corroborar el escepticismo que al inicio existía respecto de ellas: poco esperábamos y poco nos entregaron. Lo más rescatable hubo que encontrarlo en otras secciones, lo que no deja de ser una pena. Acaso seguirá creciendo por su cuenta, pero lo que urge es colmarla con mejor cine. Y si es tapatío, mejor.